Historia de la Ética

Historia de la ética

Todos hemos escuchado la palabra «ética» en algún momento de nuestras vidas. Su definición puede variar en palabras, pero nunca en contexto.

Según la Real Academia Española es el “conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida”, también la reconoce como la “parte de la filosofía que trata del bien y del mal fundamento de sus valores”.

La historia de la ética es tan antigua como el hombre. Los seres racionales siempre coincidirán (aunque tengan opiniones divididas) en que hay cosas que consideran buenas y malas.

La humanidad siempre ha tenido la necesidad de rendir culto a un ente superior, vemos a lo largo de la historia en las diferentes civilizaciones el surgimiento de esquemas en los cuales creían, en los que confiaban y a los que obedecían. Los hombres, pensamos y sentimos, siempre tendremos la capacidad de evaluar cuando algo nos parece bien o mal.

Pero de vuelta en la historia, recordemos que la filosofía busca explicar el porqué de las cosas, y en esta búsqueda de razones basadas en aspectos racionales, se aparta de las antiguas creencias mitológicas y religiosas. El origen de la ética se remonta a la antigua civilización griega, atribuyendo su estudio a Sócrates (siglo V a. C.), la mayor parte de su enseñanza fue transmitida por su discípulo Platón.  

En ese contexto histórico surgieron varias corrientes filosóficas referentes a la ética.

Corrientes Filosóficas

Tenemos a Sócrates que expone que “la práctica del bien perfecciona al ser humano, por el contrario, la práctica del mal corrompe su naturaleza”.

Los sofistas, autodenominados sabios, cuyos argumentos se basan en el relativismo y lo que más les conviniera en ese momento.

Aristóteles, orienta su ley ética hacia el poder de decisión en los actos del hombre, eligiendo siempre hacer el bien y consiguiendo así, la felicidad.

Luego tenemos a Zenón (siglo III a. C.), su teoría dice que “la ética nos hace acordes a la divinidad, oponiendo una resistencia constante a las pasiones o sentimientos dañinos”, lo conocemos como pensamiento estoico. 

Uno de los personajes religiosos más influyentes en la ética es Tomás de Aquino (1225 – 1274) quien afirma “que cumpliendo las leyes naturales que nos indican lo bueno y lo malo, y que diferenciamos a través de la razón, llegaremos a la finalidad suprema: la unión con Dios.

En la actualidad la ética es llamada “la moral aplicada”, Siempre tendremos definiciones sociales, religiosas, de tradición, y de convicción propia que nos servirán para definir qué es bueno y qué es malo. Vivir según nuestros principios y valores morales es lo que nos conducirá a la felicidad.