La Cuestión del Burka

Burka

El burka es una “Vestidura femenina propia de Afganistán y otros países islámicos, que oculta el cuerpo y la cabeza por completo, dejando una pequeña abertura de malla a la altura de los ojos” (Real Academia Española).

Diferente a el hiyab,​ “que es un velo que cubre la cabeza y el pecho que deben usar las mujeres musulmanas desde que tienen su primera menstruación, en presencia de varones adultos que no sean de su familia inmediato” (Wikipedia.org).

La ley musulmana manda que todas las mujeres deben usar el burka para ocultar su belleza y evitar provocar a los hombres, justificando incluso la agresión sexual cuando la mujer no lo lleva.

Aunque no está contemplado en su ley religiosa, los hombres la han impuesto a través de la historia. Recordemos que en antiguas civilizaciones las mujeres no tenían derechos y eran tratadas como una clase baja y sin honores. Incluso en la antigua Grecia se distiguían los pudientes, los hombres, los esclavos…y las mujeres.

Un burka puede pesar hasta 7 kilos y todo ese peso presiona la columna de las mujeres que lo usan de manera permanente, está asociado a problemas de salud como deficiencia de D, desnutrición, y problemas asociados a la falta de sol.

El Burka en la Actualidad

En estos últimos diez años se ha incrementado el uso del velo en las comunidades y países de religión musulmana.

El uso del velo se ha convertido en un estandarte de las luchas feministas, quienes lo perciben como un elemento usado por los hombres para anular la personalidad y singularidad de la mujer.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos avala la ley belga que prohíbe el uso de este tipo de prendas en su territorio, como medida de seguridad en aeropuertos y espacios públicos restringidos y controlados por causa de ataques terroristas recurrentes.

Una mujer no musulmana, puede pensar que es lamentable no poder decidir qué tipo de prendas quieres vestir, por otro lado, tratándose de temas religiosos deberíamos respetar las creencias particulares, recordemos que cambios radicales llevan muchos años de proceso y esta diferencia de pensamiento tiene barreras geográficas, religiosas y tradicionales muy difíciles de traspasar.